miércoles, 30 de junio de 2010

Más de lo mismo

Ya estamos en cuartos; ayer nos comimos a Portugal y parece que mamá empieza a ser algo optimista con nuestra selección.
Por lo demás, más de lo mismo: todo el día con mi equipación de fútbol puesta, mi más mejor amiga Álex Miró con la misma camiseta que yo (igualita, igualita; como dice papá: Del mismo chino, está claro), las mismas dificultades para convencerme y ponerme el pijama, las mismas promesas (el sábado toca otra vez la roja),... A todo esto hay que añadir que, cada día que pasa, le encuentro más miguilla al tema futbolístico. Vivo más intensamente el previo del partido (me encanta que canten, aunque no entiendo por qué los nuestros no lo hacen y sólo miran al cielo, y por qué los de amarillo-árbitros- y el de azul-Casillas- tampoco lo hacen*) y el partido en sí (obligo a papá a que juegue conmigo a la pelota-esto suele acabar cuando me empotro contra la puerta o algún mueble- y canto continuamente goles y aplaudo sin parar ante la más mínima ocasión; he de reconocer que soy muy buena animadora).
* El asunto es complejo, no creáis: para Alejandra sólo han cantado los de rojo (los nuestros) y los de blanco (los portugueses); así que, cuando se está sorteando el campo, ella ve que tanto el trio arbitral como el de azul (Casillas-durante el himno sí iba de rojo porque llevaba la sudadera puesta) no han cantado y eso no le cuadra demasiado. Ella pretende que canten todos sin parar.

lunes, 28 de junio de 2010

Maneras de dormir la siesta

Mientras yo duermo plácidamente la siesta (en mi camita y en penumbra)...

... el abuelo Manolo duerme... ¿¿plácidamente?? la siesta...

domingo, 27 de junio de 2010

Ya estamos en octavos

Como era de esperar, al final acabé durmiendo con mi equipación de fútbol, y es que a ver quién era el guapo que me quitaba el equipo y me ponía el pijama... ya sabéis que yo lo vivo todo mucho, para mí no hay medias tintas.

El problema lo tuvo mamá al día siguiente, cuando pretendí ir al cole con la roja. Un buen rato le costó a mamá convencerme y vestirme con la ropa del cole: ... pero Alejandra, ¿tú vas al cole en pijama?... pues si no vas al cole en pijama, ¿cómo vas a ir a la guarde con la misma ropa con la que has dormido?. Luego, lo de siempre, promesas: ... venga, Ale, si me dejas que te quite la equipación de fútbol, te prometo que el viernes (que juega España) podrás ir al cole vestida con ella... Bueno, al final cedí y mamá consiguió que no me salera con la mía. Lo peor fue cuando llegué al cole y, nada más entrar en clase, vi a Álex Miró (que es mi más mejor amiga del mundo mundial) con... ¡¡¡LA CAMISETA DE FÚTBOL DE ESPAÑA!!!... aaarrrggggggg... casi me da algo, la cara que puse (todo esto se lo contó mi profe Laura a mamá cuando me recogió por la tarde, y mamá se partía de risa).
Menos mal que papá y mamá cumplen siempre sus promesas y el viernes me vestí de nuevo al completo con la roja; hasta la goma del pelo la llevaba a juego.

Aquí estoy gritando ¡¡ESPAAAAAÑA!!, aunque no lo parezca.

Ni que decir tiene que me tiré toooooodo el día con mi equipación y que a mamá y a papá les costó Dios y ayuda convencerme para que me pusiera el pijama (Alejandra, me niego a que te tires 24 horas con la misma ropa; no, no y no... ¡y punto!)

lunes, 21 de junio de 2010

¡¡¡A por ellos...!!!!!

Hoy, por fín, hemos empezado a sentir los colores de la selección. Sí, ya sé que el Mundial arrancó hace ya unos cuantos días, pero como comprenderéis, es muy difícil "entonarse" si papá está de viaje y mamá aprovecha el primer partido que jugaba España para echarse un sueñecito (llegó tarde y todo a buscarme a la guarde durante el descanso :-/). Bueno, aún así, nos enganchamos con fuerza y esta tarde, antes del partido, me he ido con papá a buscar el atuendo necesario para hacer frente a tamaña empresa. Para estos casos in extremis, ¿qué mejor que ir a un chino y comprar todo lo necesario por un módico precio? (y es que en los chinos hay de todo, todo). El resultado no ha estado nada mal... creo yo... Eso sí, me he hecho un poco de lío porque en la tele, el que iba de amarillo es el que me "ha regalado" la camiseta *(lo de regalar lo digo yo; según papá, de regalo nada, que él la ha pagado como Dios manda).

Toma ya, ¡vaya foto patriótica que le ha salido a mamá!; y es que no hay como el fútbol para sentirnos españoles, españoles.

Después de la victoria (2-0) y de volverme loca con la pelota un buen rato (ya me conocéis, a mí las novedades me alteran "un pelín"), llega la resaca...

Ni que decir tiene que voy a dormir con mi nueva equipación (de hecho, estoy durmiendo con ella); papá y mamá no han logrado convencerme para que me pusiera el pijama. ¡Larga vida a mi camiseta roja con e'cudo y a mis superchulis pantalones cortos con e'cudo también... y con líneas amarillas, ¿ehhh???!... que le esperan unos días muy duros e intensos.

* Alejandra piensa que el árbitro, que era japonés, es el chino que les ha vendido la camiseta en el chino.

martes, 8 de junio de 2010

Descansa en paz, Toni

Hoy, después de unos días de pesar, tristeza e incertidumbre, Toni, el papá de Berta, se ha ido. Eso me ha dicho mamá; y digo yo: pues si se ha ido y todos se han quedado tan tristes, que vuelva para que vuelvan a estar contentos... tan difícil no será, ¿no?...
Pues sí, Alejandra, sí que es difícil; más bien imposible, cariño... Ahora sólo nos queda abrazar mucho a Berta, a Amaya y a toda su FAMILIA y darles muchos besos para que se sientan un poco menos solos de lo que seguro se sienten. Eso y recordarle como un hombre tremendamente bueno que vivió siempre por y para sus hijos. Con todo nuestro corazón...

jueves, 20 de mayo de 2010

Cosas que puedo hacer vestida de chulapa

Montar en triciclo

Montar en moto

Comer chuches

Hacer el tonto
Correr
Columpiarme

Tirarme por el tobogán

miércoles, 19 de mayo de 2010

Tenemos un nuevo amigo

Se llama Alfonso y como buen madrileño que es (para "desgracia" de su papá, que lamenta que no haya nacido en Santander, como toooooda su familia) nació el pasado 2 de mayo, día de la Comunidad Autónoma de Madrid y Día de la Madre. Ese día, mamá me dijo:
- Alejandra, ¿te acuerdas de Lucía y Gonzalo, que estuvimos en su casa el fin de semana?
- Sí.
- ¿Y te acuerdas lo que tenía Lucía en la tripita?
- Poooos... que estaba gorda.
- :/ (¡toma ya!... ya empieza la niña a decir cosas políticamente incorrectas). Bueno... no... es que tenía un bebé en la tripita... y ya ha nacido. ¿Quieres que le conozcamos?
- Poooos... claro.
Así que nada, el otro día le conocimos y es prezozio. Sólo espero que crezca pronto para que podamos jugar juntos.

sábado, 15 de mayo de 2010

Ya soy mayor

Dos ejemplos:
Voy al baño con el periódico
Por fin me sé columpiar sola

San Isidro 2010

Hoy es San Isidro y, como el año pasado (si hacéis click encima, podéis ver esa entrada), me he vestido de chulapa; aunque esta vez la abuela sólo ha tenido que arreglarme el vestido del año pasado (lo hicimos "crecedero"). Para desesperación de mamá, sólo ha habido que sacarle de largo y arreglarle las mangas; de ancho, igual (¡jo, mamá!... es que ya no tengo barrigota de bebé ni llevo pañal... por eso me queda bien... no es porque coma poco y esté hecha un palillo...)

En el cole lo celebramos el jueves y lo pasamos en grande; ya sabéis, lo de siempre: limonada, barquillos, rosquillas, chotis, etc. Cuando vino mamá a buscarme, aprovechó para hacerme una foto con Mica y Laura, mis profes:

* Cuando tengamos fotos de la fiesta de la guarde, las pondremos aquí.
Hoy nos hemos ido a comer a un pueblo de la sierra llamado Fresnedillas de la Oliva. Papá hacía una ruta en bici por allí y aprovechó para organizar una quedada con los compis del trabajo. Mamá me había prometido que, si me portaba bien, el día de San Isidro también iría vestida de chulapa, así que, aunque mamá "ooooodia" que los niños vayan disfrazados "porque sí" por la calle (es un poco rarita... jo, con lo que mola eso), me porté fenomenal (está claro que vivir 2 semanas bajo la amenaza de si no eres buena-buenísima, no hay vestido, funciona) y no le dí opción: fui vestida de chulapa todo el día, quedada incluida, claro. Primero quedamos con el abuelo Manolo, que tenía muchas ganas de verme así de guapa:
Y después nos fuimos a la comida. Yo, más feliz que una perdiz, claro; y es que venía mi amiga Ana y llevaba mucho tiempo sin verla. Por cierto, a ver si crece pronto Óscar y se une a nosotras.

Comí por primera vez en mi vida caramelitos de esos que se te pegan en los dientes. Tuve serias dificultades para despegarlos...

Menos mal que siempre vamos bien preparadas; entre los animales de Ana y mis coches...

Luego le dí el regalito a Ana, porque hace poco fue su cumple y no pudimos ir...

Hicimos muuuuucho el tonto... es que estamos en la edad...

Y para bajar la comida, qué mejor que unas cuantas carreras por el campo:



Pues sí, no he parado. Aún así, cuando hemos vuelto a casa, todavía me quedaban fuerzas para ir al parque y jartarme de no parar hasta no poder más.

jueves, 13 de mayo de 2010

¿Merendé chocolate?

Y es que el chocolate me sienta fatal. Al menos, eso es lo que dicen papá y mamá. Según ellos, me pone como una moto y por eso hago cosas raras. El caso es que no paré en toda la tarde. Primero me dio por ponerme el calcetín que sobró cuando mamá le hizo el jersey a Rosita (después de quitarme la ropa, claro) y por saltar, brincar y correr como una loca.
Mira mamáááááá, como Rosiiiiita...

Luego me dio por "colgar" a las nuevas incorporaciones de la "Amanda troupe" (el abuelo Manolo me trajo de Sevilla y olé a los papás y abuelos de Amanda)... y lo de "colgar" es literal:

¿De dónde habrá sacado esta niña la idea de poner así a los juguetes?, pensó papá. Cuando hago este tipo de cosas, papá y mamá se sienten algo desconcertados. Lo más gracioso vino después, cuando papá se fijó en la casa de Amanda y vio que había colocado a todos en una misma habitación.

Nuevamente desconcertado, papá me preguntó:
- Alejandra, ¿por qué has puesto a todos los muñecos juntos?.
- Pos... porque están en una fiesta...
¡¡¡Toma ya!!! Papá no salía de su asombro; no sabía si partirse de risa o si quedarse realmente preocupado. Al final optó por lo primero; y él y mamá, para variar, le echaron la culpa al chocolate.

martes, 11 de mayo de 2010

"Semos peligrosos"

El sábado por la mañana, papá se fue a montar en bici y mamá y yo quedamos con Berta y con nuestra familia numerosa favorita para que Cristina, que es una amiga de mamá y de Ana, nos enseñara la granja escuela donde da clases de montar a caballo. De camino a la granja, comenzó nuestra aventura...
Y es que, en mitad del camino, nos encontramos con un río. Normalmente ahí, por no haber, no hay ni riachuelo, pero con todas las lluvias de este año, bajaba tanta agua que mamá no se atrevió a pasar con el coche. Así que no nos quedó más remedio que subirnos en el coche de nuestra familia numerosa favorita (y es que Javi no le tiene miedo a nada...).

Aquí empezaron nuestras ilegalidades: Gonza de pie (o medio sentado, como podía) y sin silla...

... y Berta y mamá en el asiento del copiloto, sin cinturón ni nada... ¡hala!

Lo que está claro es que el coche de Javi y Ana es más grande de lo que parece; mirad todos los que salimos de él (falta mamá, que hacía la foto):

En la granja vimos un montón de animales: ponis, caballos, ranas, ocas, ovejas, pavos, cerdos, jabalíes, cabras, vacas, gallinas, patos, pavos reales,... Además, Gonza y Pablo "ducharon" al caballo de Cristina y yo aprendí a diferenciar los huevos de oca de los de gallina...

También cogí flores para regalárselas a mamá...

Había muchíííííísimas... pero eso sí, sólo encontramos de estos cuatro tipos, ni una triste amapola:

De todas formas, me quedo con el final. Si en la ida cometimos ilegalidades, en la vuelta, no os quiero ni contar. Cristina y Elena se volvieron con nosotros (Cristina tampoco se atrevió a pasar por el río con su coche); en total... ¡¡¡11 en el coche!!!... más los huevos que compró mamá, más la sillita de Anita, más los huevos de oca que se llevó Ana, más la bolsa enorme de Cristina,...

Hey, que Javier y yo estamos aquí detrás: yo soy la manga rosa y Javier la manga oscura...

... que sí, que estamos aquí...

domingo, 25 de abril de 2010

XX

¡¡¡ENHORABUENA PIPIS!!!

los problemas de mamá con la lavadora

Últimamente mamá debe estar algo enfadadilla con la lavadora, porque si no, no me explico cómo en tan poco tiempo ha estropeado tantas cosas. Bueno, vale... quizás he sido un poco exagerada, tampoco han sido tantas, pero es que... ¡¡eran cosas mías!!!.
¿Os acordáis de mis zapatillas de estar por casa rosas?, ¿esas que eran tan monas?, ¿las que eran iguales que las de mamá?... bueno, pues después de pasar por la lavadora... ya no son rosas, no; ahora son de un color indeterminado, algo así como gris tirando a azul clarito (vale que estaban sucias, pero... ¿tanto como para lavarlas a 50ºC?). Esto se lo he perdonado, fundamentalmente por dos razones: la primera es que las zapatillas de mamá también estaban en la lavadora; así que "mal de muchos, consuelo de tontos", y es que ya se sabe que "las penas con pan son buenas". La segunda razón es que tampoco han quedado tan mal; mirad qué bien quedan con este pijama tan mono que acabo de estrenar:

Sin embargo, lo siguiente que me ha estropeado ¡¡¡NO SE LO PERDONO!!! Y es que la víctima ha sido Rosita y... ah, todito te lo consiento menos que toques a mi Rosita... "con la Iglesia hemos topao" (uy, qué refranera que estoy, ¿no?). Vale... admito, de nuevo, que estaba muy sucia (hasta le había vomitado un poco de biberón encima), pero mamá... ¿era necesario lavarla a 40ºC?
Así quedó después de pasar por la lavadora:

Como mamá se sentía muy culpable, la ha rehecho casi entera; faltan los brazos, que los ha dejado para otro día. Al final ha quedado super blandita y mullida (aunque también un poco gordita)

Casi no le entra el jersey nuevo que le ha cosido mamá (pues sí que se debía sentir culpable...):

viernes, 23 de abril de 2010

un libro y una rosa

Hoy es el Día del Libro, y como manda la tradición, lo hemos celebrado juntos en casita; todos hemos recibido una rosa y un libro.

Hasta en la guarde lo hemos celebrado: hemos leído cuentos y hemos hecho un marcapáginas (un conejito que he pintado de rosa y naranja). Está claro que esta tradición catalana cada vez goza de más popularidad aqui, en "los madriles", y eso me encanta.

Por cierto, ayer, día 22 de abril, fue el Día de la Tierra. Bonito día para recordar y para celebrar. El año que viene haremos algo; lo prometemos.

martes, 6 de abril de 2010

¿Pipis o... pipis?

Ayer mamá me estaba peinando tranquilamente por la mañana cuando de repente... un grito: ¡aaahhhh!!!... ¡¡¡un pipi!!!... silencio absoluto... y mamá (con una cara de asco digna de ser vista) peinando, mirando, escrutando... de arriba a abajo, de izquierda a derecha, en diagonal... yo no entendía nada. Ante mi cara de estupor, mamá, con voz solemne, me dice: Alejandra, creo que tienes pipis en el pelo. Toma ya, ahora sí que no entiendo nada: ¿Qué hacen Los Pipis en mi cabeza?; pero... ¡si no caben!. ¿Los Pipis aquí?, le pregunto a mamá señalándome la cabeza. Mamá, dándose cuenta de mi confusión, se encargó de tranquilizarme; No cariño, esos Pipis no:

Éstos son los pipis que tienes:

¡Jo, qué lío!; la verdad es que preferiría tener a Los Pipis de siempre: son más guapos, más simpáticos y me hacen regalos así, sin ser mi cumple ni nada; por no hablar de las chuches, claro... Además, eso de tener bichitos en la cabeza, como que no mola. Al principio no me importó demasiado, hasta me hacía gracia, bichitos en el pelo, ji, ji (mamá estaba alucinada, porque siempre me llama meri melindres, de lo fina que soy); pero luego ninguna: vinagre en la cabeza, aceite de no sé qué, loción antipipis toda la noche, todos los peluches, gorros y demás enseres en cuarentena,... y eso sin contar el peine infernal que me pasa mamá por la noche.
Después de todo esto, sólo espero que en breve demos por finalizada la CRISIS PIOJOSA.

miércoles, 24 de febrero de 2010

y de mayor voy a ser... ¡pintora!

Eso pensó mamá cuando nos pusimos a pintar el castillo que me regalaron por mi cumple. Y es que, por todos es sabido que a los papás les encanta cuando dejamos entrever nuestra vena artística, por pequeña que ésta sea. Así que nada, cogimos las queregüelas, los pinceles y nos pusimos a pintar. La verdad es que "la pasamos muy rica"; tanto pinté que dejé el pincel sin pelitos...

Mamá estaba muy contenta por la tarde tan agradable que habíamos pasado hasta que descubrió que lo que en realidad iba a ser cuando fuera mayor era pintora, sí, pero... ¡de brocha gorda!... y es que, aprovechando que mamá se puso a hacer la cena, me dediqué a pintar por donde no debía, oseasé, pared, sofá (menos mal que tenía la funda puesta, que si no...), mi cocinita y televisión. Lo más gracioso es que mamá no se dio cuenta de lo de la tele hasta el día siguiente, cuando se tumbó un ratito en el sofá a dormir la siesta. Suerte que yo estaba en la guarde...

Por cierto, lo de la pared fue todo un drama (la que me montó): tanto tuvo que frotar para eliminar el fucsia, que acabó con el gotelé, dejó la pared lisita, lisita... mamá dice que siempre quiso quitar el gotelé, pero... ¡¡¡no así!!!